El toro de Barro

El toro de Barro

martes, 4 de octubre de 2016

«Casida de la mujer tendida», de Federico García Lorca

‘Fleur du Mal’, de Adrien Henri Tanoux (1913), inspirado en el poema de Baudelaire.


Federico García Lorca
 (España, 1898 – 1936)
Casida de la mujer tendida




Verte desnuda es recordar la Tierra,
la tierra lisa, limpia de caballos.
La tierra sin un junco, forma pura,
cerrada al porvenir; confín de plata.

Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle,
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.

La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espadas fulgurantes,
pero tú no sabrás donde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.

Tu vientre es una lucha de raíces,
tus labios son un alba sin contorno.
Bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.





Otros poemas de
Federico García Lorca:



 Grandes Obras de
EToro de Barro


Carlos de la Rica
El mar
Colección Cuadernos del Mediterráneo
Ilustracion de portada e interiores, Carlos de la Rica
Biografía del autor, por Carlos Morales
Ediciones El Toro de Barro
Tarancón de Cuenca 2000
16 páginas
ISBN: 84-931155-5-X
Agotado.
















jueves, 22 de septiembre de 2016

«Dante», de Guido Gozzano

Fotografía de Roman Vishniac; Poema DANTE, de Guido Gozzano.Libro de Referencia: Arturo del Villar,  La poesía de Ernestina de Champourcin  -Estética, erótico y mística-     Colección Ensayo  Ed. El toro de barro  Carlos Morales Ed.  Tarancón de Cuenca, 2002.  PVP: 12 euros  Agotado.  edicioneseltorodebarro.yahoo.es
Roman Vishniac,Writing a letter to his mother, who is working in Lodz. Warsaw, 1937


Guido Gozzano
 (Italia, 1883–1916)
Dante
 Traducción de José Muñoz Rivas




Un día, encerrado, el pedagogo flaco
me impuso la desidia de un comentario
alternado a la toma de tabaco.

Me acuerdo de la clase, me acuerdo
del alumnado mudo que se aburre
en el anotar lento, soñoliento…

¡Veo dar saltos en la silla
al buen maestro por un escolar
que se dormía sobre ti, comedia!

¡Atentos! ¡Atentos! — ¡Ah! ¡Más dulce soñar
con la mejilla apretada en el frontispicio
el ojo dirigido a las ventanas claras!

De vez en cuando un aliento propicio
nos traía un perfume de ginestas
sobre el comentario retórico, ficticio.

La primavera, la exiliada campestre
sonreía a la gran paz escolar
por el vano azul de las dos ventanas.

Yo miraba los aparatos de gimnasia,
los olmos florecidos, el infinito azul
en no sé qué perplejidad fantástica.

Y tendía el oído a un susurro,
a un chillido de lejanas alegres,
dando vueltas en lo alto, en el azul;

se escabullían donde las obreras
atareadas en pajas, arcilla, en plumas,
reparando las casas en los canalones.

Con la mirada deslumbrada por esa luz,
cerraba los ojos, me inclinaba exhausto,
volvía a apretar la mejilla en el libro.

Y volvía a oír al pedagogo flaco
alternar el comentario de cada verso
con la habitual toma de tabaco…

¡Ah! ¡No encerrado, sino en el cielo terso,
en el aliento nuevo de la antigua madre,
en la serenidad del Universo,

en el infinito me hablabas, oh Padre!

Guido Gozzano,
Poesie,
Ed. de Edoardo Sanguineti,
Torino, Einaudi, 1990 [1973].






Un giorno, al chiuso, il pedagogo fiacco
m’impose la sciattezza d’un commento
alternato alla presa di tabacco.

Mi rammento la classe, mi rammento
la scolaresca muta che si tedia
al postillare lento, sonnolento…

Rivedo sobbalzare sulla sedia
il buon maestro per uno scolare
che s’addormiva su di te, commedia!

Attenti! Attenti! — Ah! piú dolce sognare
con la gota premuta al frontespizio
l’occhio rivolto alle finestre chiare!

Ad ora ad ora un alito propizio
ci portava un profumo di ginestre
sul commento retorico, fittizio.

La Primavera, l’esule campestre
sorrideva alla gran pace scolastica
pel vano azzurro delle due finestre.

Io fissavo gli attezzi di ginnastica,
gli olmi gemmati, l’infinito azzurro
in non so che perplessità fantastica.

E tendevo l’orecchio ad un sussurro,
ad un garrito di sperdute gaie,
in alto roteanti, nell’azzurro;

guizzavano da presso l’operaie
affacendate in paglie, in creta, in piume,
riattando le case alle grondaie.

Lo sguardo abbarbagliato da quel lume,
chiudevo gli occhi, mi piegavo stracco,
ripremevo la gota sul volume.

E riudivo il pedagogo fiacco
alternare al commento d’ogni verso
la consueta presa di tabacco…

Ah! Non al chiuso, ma nel cielo terso,
nel fiato nuovo dell’antica madre,
nella serenità dell’Universo,

nell’infinito mi parlavi, o Padre!


Guido Gozzano,
Poesie,
Ed. de Edoardo Sanguineti,
Torino, Einaudi, 1990 [1973].




 Grandes Obras de
El Toro de Barro
Libro de Referencia: Arturo del Villar,  La poesía de Ernestina de Champourcin  -Estética, erótico y mística-     Colección Ensayo  Ed. El toro de barro  Carlos Morales Ed.  Tarancón de Cuenca, 2002.  PVP: 12 euros  Agotado.  edicioneseltorodebarro.yahoo.es
Arturo del Villar
La poesía de Ernestina de Champourcin
-Estética, erótico y mística-

Colección Ensayo
Ed. El toro de barro
Carlos Morales Ed.
Tarancón de Cuenca, 2002.
PVP: 12 euros
Agotado.
edicioneseltorodebarro.yahoo.es

Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.